Por Fernando Gómez Paz / X (Twitter): @feergomeezz

En Matisse Metamorfosis. Esculturas y dibujos se muestran al público gratuitamente más de 60 obras del artista francés. La exposición se centra en explorar la escultura, su faceta más desconocida, donde destaca el estudio a fondo de la figura humana y la evolución en su representación a base de la repetición. La exposición tiene lugar en Madrid, en la sala Mateo Inurria 2, hasta el próximo 12 de enero.

Gracias a la Fundación Canal, en colaboración con el Museo Matisse de Niza y el museo Kunsthaus Zürich, y con el apoyo de Manifesto Expo, encontramos en Plaza Castilla varios de los trabajos de Henri Matisse que más desapercibidos han pasado, destacando obras como Hoja de hiedra o Desnudo tumbado visto desde atrás. Concretamente 66 obras, incluyendo 33 esculturas, junto a dibujos, litografías, fotografías y un lienzo; destacan las esculturas, donde se aprecia la exploración de nuevas facetas, como el estudio de la figura humana y la simplificación de las formas.

El trabajo realizado por Aymeric Jeudy (Museo Matisse de Niza) y Sandra Gianfreda (Kunsthaus Zürich) como comisarios, y Popy Venzal como comisaria asociada, se expone en un espacio perfectamente organizado que se adapta a la percepción al tono reduccionista de las obras. La figura femenina es la protagonista, y a través de los enfoques del artista podemos apreciar un intento de capturar el movimiento y la espiritualidad, centrándose en una búsqueda de la simplificación que camina hacia la abstracción​.

Henri Matisse, Desnudo apoyado sobre las manos, 1905

Un viaje al interior de la forma

Henri Matisse fue uno de los artistas más influyentes del siglo XX. Máximo exponente del fauvismo, no solo destacó en la pintura, sino que también exploró paralelamente la escultura y otras expresiones artísticas, como el dibujo, el grabado o el collage. Acostumbrados a sus pinturas coloristas, en esta exposición descubrimos su maestría en otras áreas; como dice Aymeric Jeudy: “exponer a Matisse como escultor es repensar a Matisse”.

Durante el proceso creativo del artista destaca el método de la repetición obsesiva. Es habitual reconocer series o varias versiones de una misma obra, por ello, en sus trabajos se debe percibir la intención de regresar una y otra vez al mismo tema con el objetivo de reinterpretarlo y ofrecer una nueva expresión. 

El cuerpo femenino es una constante. A través de distintas poses, la figura humana recibe un estudio total de la esencia de la postura y el movimiento. Sus obras son de tamaño reducido y gozan de un efecto dinámico gracias a las sinuosas curvas y torsiones del cuerpo. El modelado en arcilla fue su técnica favorita, confesión que realizó en 1941 durante una entrevista con Pierre Courthion, crítico de arte suizo: “Trabajando con la arcilla, podía descansar de la pintura […]. Así encontré la forma de organizarme, de ordenar mis sentimientos y encontrar un estilo que se adaptara a mí. Eso me ayudó a la hora de pintar”.

Cabe destacar que muchas de sus obras carecen de extremidades o de cabeza, ya que el autor nunca estuvo interesado en imitar la realidad.

El cuerpo como paisaje

Prácticamente la totalidad de obras escultóricas de la exposición son cuerpos humanos. Sus cinco secciones están divididas en función de sus poses, siendo estas: figuras agachadas, figuras tumbadas, figuras con brazos levantados, retratos, motivos y variaciones. Pequeño torso acurrucado (1908) es una de las figuras que más destacan de esta primera sección. Apreciamos un cuerpo desnudo en cuclillas donde destaca la ausencia de cabeza, manos y pies. Este trabajo logra transmitir sensación de dinamismo gracias al equilibrio que realiza la figura, gracias a su postura. La musculatura de la obra está excelentemente representada, percibiéndose las marcas de las manos del artista. El autor prefiere mantener estos imperfectos, pues no busca la precisión.

Henri Matisse, Pequeño torso acurrucado, 1908

Respecto a las figuras tumbadas encontramos Desnudo recostado con camisa (1906) donde las torsiones del cuerpo humano en una postura antinatural se ven perfectamente reflejadas en un cuerpo femenino tumbado, una de sus temáticas recurrentes. Su tamaño reducido supuso todo un desafío para su capacidad de síntesis, por lo que optó por eliminar todo tipo de detalles innecesarios.

También en esta sección cabe destacar Desnudo tumbado visto desde arriba (1944), un dibujo que muestra el uso del carboncillo para la exploración del cuerpo y simplificación de las formas. Sus trazos rápidos y fluidos ayudan a capturar el movimiento esencial de las figuras, así como sus diferentes luces y sombras que consiguen lograr profundidad y tridimensionalidad.

Henri Matisse, Desnudo recostado con camisa, 1906

En cuanto a las figuras con brazos levantados, Torso de pie (1909) define a la perfección lo que Matisse buscaba representar. La fragilidad y vulnerabilidad del cuerpo, con brazos hacia arriba, como si la figura fuera a echar a volar. Son representaciones que evocan distintas emociones y sensación de movimiento, a pesar de la carencia de partes del cuerpo.
Los retratos también fueron una faceta en la que el artista se sumergió, destacando la serie Cabeza de niña (Margueritte) (1906), Cabeza con collar (Margueritte) (1907) y Cabeza de Marguerite (1915). Representan el paso del año y la evolución del rostro de su hija, quien actuó como modelo. Buscaba capturar la esencia del sujeto, su presencia y cualidades intrínsecas.

Repetición como metamorfosis

Esta exposición nos invita a redescubrir a Henri Matisse desde una perspectiva distinta, donde el artista se aleja del color vibrante de sus pinturas y se sumerge en el lenguaje puro de la forma y el volumen. A través de sus esculturas y dibujos, Matisse nos muestra cómo el cuerpo humano y los elementos naturales pueden ser reducidos a su esencia, logrando una potencia expresiva que va más allá de la representación academicista, para servir como transición hacia la abstracción. En estas 33 de sus 84 esculturas conservadas apreciamos mediante la visión singular del artista un trabajo de retrospección a través de la metamorfosis, entendida como una repetición obsesiva de una misma pose o tema, para dar pie a variaciones que reflejan las diferentes evoluciones y transmutaciones de un mismo elemento.

Datos de interés:  

  • Lugar: Sala Mateo Inurria 2, 28036 Madrid, España
  • Dirección  Web: https://www.fundacioncanal.com/exposiciones/matisse-metamorfosis/
  • Fechas: 23/10/2024 – 12/01/2025
  • Transporte: Líneas de metro hasta Plaza Castilla (1 | 9 | 10) y Líneas de autobús hasta la plaza de Castilla (5 | 27 | 42 | 49 | 66 | 67 | 70 | 80 | 107 | 124 | 129 | 134 | 147 | 149 | 229 | n20 | n21)
  • Precio: Gratis
  • Horarios: Laborables y festivos: 11:00h a 20:00h / Miércoles: 11:00h – 15:00h